Un hogar que sigue los dictados de la filosofía del feng shui es un lugar en el que las energías fluyen de forma correcta y por tanto un lugar en el que nuestro cuerpo y nuestro espíritu se sentirán mejor.

La entrada a la vivienda suele ser un espacio al que no se da importancia, pero que sin embargo tiene una gran relevancia en el feng shui. Debe tratarse de un espacio bien iluminado, con colores cálidos y brillantes como el amarillo o el salmón. En la medida de lo posible debe evitarse dejar elementos relacionados con el trabajo o facturas impagadas en la zona de entrada al domicilio.

En el cuarto de estar los muebles deben ser sobre todo cómodos, en esta estancia es mejor optar por colores cálidos. El cuarto de estar es el lugar idóneo para ubicar recuerdos y fotos familiares que inspiren buenos momentos, huyendo de elementos o imágenes que puedan resultar agresivas, tristes o puedan alterar el estado de ánimo en sentido negativo. Para que la energía fluya adecuadamente es necesario que todo esté ordenado.

El comedor es un espacio para la armonía familiar. La filosofía del feng shui recomienda el uso de mesas redondas de maderas naturales, adornadas con centros de flores, velas, etcétera. Los colores más adecuados para esta estancia son los tonos tierra y los beige.

La cocina es un espacio especialmente relacionado con la salud y la prosperidad. Este espacio debe estar siempre limpio y ordenado. Su elemento principal es la madera y se debe huir de colores como el azul, el naranja y el rojo intenso, que generan estrés y nerviosismo. Agua y fuego son elementos esenciales en el feng shui, para evitar choques desfavorables entre ellos el grifo del agua y los fogones deberían estar al menos a 1,20 metros de distancia.

Los dormitorios son lugares de serenidad, por ello no debe haber en estas estancias elementos que se asocien con el trabajo o situaciones que provoquen estrés. La cama no debe colocarse frente a la puerta y es mejor abstenerse de colocar espejos a los pies de la cama.

En cuarto de baño es un lugar para drenar la energía negativa. La filosofía del feng shui aboga por baños pequeños cuya puerta esté siempre cerrada, con cañerías y desagües en perfecto estado de conservación para facilitar la circulación del agua.